En Argentina, una de cada tres personas vive -directa o indirectamente- de las vacas. Incluso durante los momentos de grandes crisis económicas, el consumo de carne por persona siguió siendo uno de los más altos del mundo. Ayer, dando vueltas por una de las sucursales de las librerías Yenny, me topé con dos novedades que tienen como protagonista a este animal. Conclusión: además de en los platos, la presencia vacuna ocupa un lugar preponderante en la cultura nacional.