A principios del mes de Marzo y, teniendo en cuenta lo que demoran los trámites administrativos, la oficina de Recursos Humanos de mi empresa efectuó un pedido para renovar mi permiso de trabajo. Como mi permiso inicial vencía a fines de Agosto y, para esa fecha, todavía no habíamos recibido una respuesta, la Prefectura extendió mi estadía hasta fin de año.
Ahora bien, esta extensión me permitía residir en territorio francés pero no me habilitaba a trabajar. En ese momento, las preguntas que me hicieron los dueños de la empresa fueron: 1) ¿Cómo se supone que vas a hacer para vivir hasta fines de Diciembre si no podés trabajar? 2) Si, mientras esperamos la respuesta, vos no estás autorizada legalmente a venir a la oficina, ¿quién se supone que va a llevar a cabo tus tareas? Y 3) ¿Nosotros tendríamos que contratar a otra persona que ocupara tu puesto de manera temporal? ¿Deberíamos echarla en el momento en que vos te pudieras reincorporar nuevamente? La situación no era muy lógica, pero las cosas eran así.
Todos estos planteos terminaron hace aproximadamente dos semanas, fecha en la que recibimos una carta certificada anunciando que la autorización de trabajo había sido denegada.
Seguimos con los trámites. Antes de ayer tuve una entrevista en la Prefectura de Policía. Revisaron mi expediente y me dijeron que no entendían por qué el pedido había sido rechazado. El ‘dossier’ que habíamos entregado estaba completo, no faltaba ningún documento relativo a la empresa ni relativo a mí y, además, mi candidatura contaba con elementos ‘muy favorables’ (realicé una parte de mis estudios en París -Paris III, Sorbonne Nouvelle, niveau Maîtrise et Master), hablo y escribo en francés sin ningún tipo de inconvenientes, hay una empresa que me avala con la firma de un contrato por tiempo indeterminado, etc.).
Durante esa entrevista, me repitieron varias veces que todo estaba en orden pero que, aunque ellos no entendieran ni pudieran explicarme por qué la respuesta de la oficina de Migraciones había sido negativa, no había nada que pudieran hacer al respecto. Me aconsejaron elevar un recurso jerárquico al nuevo Ministerio de Inmigración y de la Identidad Nacional para solicitar una revisión del caso, y me dieron una cita para el 26 de Diciembre para conocer la decisión definitiva en relación a este recurso.
Honestamente, la idea de elevar un pedido de revisión al Ministerio de Identidad Nacional me da miedo. El nombre del Ministerio me da miedo y, verdaderamente, me cuesta creer que esa entidad vaya a tener en cuenta el pedido de revisión de una extranjera por un caso que ya fue rechazado.
Demás esta decir que, el estrés, la angustia y la ansiedad que me genera toda esta situación, están al borde de alcanzar su punto máximo.
Hay algo para rescatar de todo este asunto y es que, la gente de mi empresa y, en particular, el director general y la responsable de Recursos Humanos, está muy involucrada en el tema. Supongo que, en cualquier otro lugar, hubieran dado el caso por cerrado mucho más rápido. Ellos no solamente van a redactar el recurso de amparo que nos indicaron sino que, como no están de acuerdo con el rechazo recibido decidieron que, por el momento, yo tenía que seguir trabajando. No estoy muy segura de que esto sea lo correcto…Digo, si el Ministerio de Identidad Nacional dice ‘NO’, por más que todos mis papeles estén en orden y que la gente de mi empresa quiera seguir contándome entre sus empleados, no hay gran cosa que se pueda hacer. Por otro lado, mi próxima entrevista es el 26 de Diciembre y, si no trabajo, no vivo. O sea, hasta nuevo aviso y, contando con el respaldo de mi compañía, estoy viniendo a trabajar. Veremos qué sucede...