jueves, 18 de septiembre de 2008

ALTAS ESFERAS

Cuando vivía en Buenos Aires, tenía un amigo que vendía cospeles en una estación de subte. Ahora que vivo en París, tengo un amigo que se gana la vida vendiendo billetes en una estación de tren. En el camino, conocí a un chico que vendía Coca y helados en una playa de Montpellier, a otro que repartía diarios en una esquina de la ciudad de Arles, y a otro que vendía choripanes en Tierra Santa* (tenía que trabajar disfrazado de árabe).
*Se entiende que, el que vendía choripanes, lo hacía en el Parque Temático que está cerca de la costanera porteña.

5 comentarios:

maria dijo...

Se te ha olvidado mencionarnos a los demás. Yo estoy a punto de venderme a mí misma en una esquina de Montera.

Almirante Margarito dijo...

Todos buenos laburos. Yo, por ejemplo, soy ciruja.

Mrs. France dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mrs. France dijo...

Después me acordé de otro detalle mas: el primo del que vendia choripanes trabajo una temporada de verano en Eurodisney (hacia de Pluto).

Matu dijo...

Había un dicho que no recuerdo muy bien, pero que hacía referencia a un taxista y a un empleado de oficina. Desde su puesto de trabajo ambos se miraban y deseaban el trabajo del otro, por diferentes motivos...
Nada que ver con nada el comment... Lo importante aca es que te gustan "las amistades callejeras". Interpretación libre... jeje.