martes, 16 de septiembre de 2008

COSAS DE TODOS LOS DÍAS

Hoy al mediodía, durante mi pausa de almuerzo, acompañé a Matthieu hasta la Gare du Nord para hacer un trámite con unos billetes de Eurostar que tenía que cambiar.
En un momento determinado le pedí que tratara de caminar un poco más despacio. ¿Para qué demonios me pedía que lo acompañara si después iba a ir corriendo un metro y medio delante de mí? Me contestó que, como le dolían los pies (se está entrenando para correr la Maratón de París), trataba de dar pasos muy grandes para tener que pisar menos veces…
*Aclaraciones varias: Matthieu es un colega del trabajo con el que me llevo bien; su escritorio esta enfrente del mío; él fue el que ideó el sistema de las chinches de escritorio. La novia de Matthieu vive en Londres; una vez cada quince días viaja a Inglaterra para visitarla o sea, está abonado de por vida al Eurostar. Después del incendio que hubo la semana pasada en el Eurotúnel, la empresa canceló varios trenes, el viaje dura tres horas y media en lugar de las dos horas y cuarto habituales, los pasajeros tienen que registrarse una hora y media antes del horario de salida –antes podían hacerlo con media hora de anticipación, etc.).

3 comentarios:

Matu dijo...

Creo que mi tocayo trato de buscarle una solución física a su dolor de pies...De esta manera penso que si pisaba menos veces le iban a doler menos, pero el punto es que si hacía pasos más grandes cada uno de ellos implicaba descargar en el pie un mayor peso, por lo tanto no se si era mejor el remedio que la enfermedad...

Mrs. France dijo...

Pregunta: Y cual hubiera sido el mejor remedio para su 'enfermedad'??!!

Matu dijo...

Que vos hubieras ido a hacerle el tramite, mientras el se quedaba con sus pobres pies apoyados en tu silla para que descansen...